domingo, 4 de marzo de 2018

4 años

Pues sí, mi Renacuajete lindo cumple hoy, 4 de marzo, 4 añazos. Diría que cuánto ha cambiado desde aquel renacuajillo de 2 kilos y medio y pelazo moreno que cambió mi vida, pero la verdad es que sigue siendo casi igual! Flacucho, moreno con pelazo y me sigue cambiando la vida día a día!

Esta etapa, como todas hasta ahora, a decir verdad, la estoy disfrutando mucho. Renacuajo habla muy muy bien y se comunica perfectamente, y así se crea otro tipo de relación mucho más intensa, más profunda. Pero bueno, iré por partes, que si no, me lío!

COMIDA: El Renacuajo sigue comiendo muy bien. Hemos sucumbido ya a casi todas las verduras y le gustan y las pide. En ensalada es como aún no toma nada, aunque el tomate sí que le gusta, pero del resto de hortalizas crudas, nada. Sigue prefieriendo lo salado a lo dulce, aunque ha empezado a tomar chocolate a veces. Sigue en su cruzada anti-bocadillos, no hay manera: el pan por un lado y el embutido por el otro, pasa, (aunque en general, el embutido no le gusta demasiado) pero juntos, ni de broma! Eso sí, las tostadas con aceite y tomate son su desayuno preferido (básicamente, el único). El pescado, los guisos, las legumbres...también le gustan muchísimo. Come de todo estupendamente, no le pone pegas prácticamente a nada de lo que comemos habitualmente en casa. Las chuches siguen sin gustarle nada, pero los gusanitos, patatas y frutos secos sí. Con la fruta vamos mucho mejor y se toma bastantes frutas con gusto (peras, manzanas, plátanos, fresas, mandarinas...), aunque no es la persona más "frutera" del mundo. Ya come absolutamente todo él solo y en una silla de mayores.

SUEÑO: Mucho mejor. Después de 4 años horrorosos, todo llega a su fin y Renacuajo ya duerme del tirón la mayoría de los días, ya era hora! Algunas noches, tiene pesadillas y alguno de los dos tenemos que terminar en la cama con él un rato, pero afortunadamente, cada vez son menos. Últimamente, la novedad es que se levanta a veces a mitad de la noche para hacer pipí y en vez de ir al baño directamente, se queda al borde de mi cama, con su cara prácticamente pegada a la mía y me despierta sobresaltada y me dice: mami, quiero hacer pipí. Y le digo que vaya al baño y fin de la historia!!! Ya podía ir él solo en vez de despertarme! jeje! Pero bueno, nunca se hace pipí en la cama, duerme bastante bien y le sigue costando madrugar. 

ACTIVIDAD FÍSICA: De motricidad gruesa, sigue muy bien. Le encanta escalar, tirarse de mil formas por el tobogán, correr, saltar, montar en bici...
De motricidad fina también va bien, aunque no destaca especialmente, le siguen costando las cremalleras y botones y no consigue vestirse/desvestirse solo completamente (parte de abajo sí, pero el jersey o sudadera, aún no, a menos que sea muy fácil). 

OTROS:
       - Carácter: Renacuajo es un niño muy transparente, rebelde y alegre. Es transparente porque se le ve venir, no tiene malicia, no es nada pillín, no miente nunca, no sabe fingir. Es rebelde porque cuestiona todo, no es un niño obediente de primeras, se queja, refunfuña y se rebela contra el poder establecido, aunque al final, termina accediendo la mayoría de las veces, aunque sea a regañadientes. Y es alegre porque su carácter es voluble y cambiante. Pasa de la alegría al berrinche en segundos. Pero también en segundos vuelve del berrinche a la alegría. Todo lo vive con pasión, pero una pasión muy efímera.

    - Lenguaje: Renacuajo habla particularmente bien. Pronuncia muy bien y, excepto por ciertos verbos irregulares que él regulariza a diario, el resto habla ya casi como un niño mayor. Conoce todas las letras y sabe leer palabras sencillas en mayúsculas y escribir su nombre. Los números también le encantan y llega hasta el 100, aunque aún se atasca en las decenas (cuarenta y nueve, cuarenta y diez?? cuarenta? jeje). También le gustan mucho ahora las señales de tráfico.

Interacción social: Renacuajo sigue siendo de los niños más sociales que conozco. No tiene vergüenza social ninguna. Se hace amigo de cualquiera,  le habla a todo el mundo (los conozca o no) y va sonriendo por doquier. Es 0 tímido y tiene bastante confianza en sí mismo. Compartir no se le da tan bien, ya sea algo suyo o algo que le prestan, y se coge berrinches muy tontos todavía por este motivo. Y ese es uno de sus mayores fallos, su tolerancia a la frustración es nula. Si las cosas le van bien, es el niño más alegre del mundo, pero como algo no salga como él quiere o le lleves la contraria, se lía la tormenta. Es algo en lo que estamos trabajando, pero para seros sincera, no veo mucho avance todavía :(
Por otro lado, sigue bastante cariñoso, le encanta abrazarme, decirme cosas bonitas...y yo me derrito!! A su hermana también la adora y la interacción con ella es muy divertida. Se necesitan, se buscan, se quieren y se pelean. Y lo peor es que Renacuajo sale perdiendo la mayoría de las veces. Por su carácter, es más transparente, más buenote, y cuando la hermana le quita algo, se enfada y llora y patalea en vez de ir y quitárselo él. Ranita es más pillina, más sibilina, y a Renacuajo se le ve venir desde leguas. Pero se adoran y para mí, no hay nada más bonito que ver ese vínculo entre ellos.

Operación pañal/trona: Totalmente superadas. El pañal, desde el verano, tanto de día como de noche. Y como la hermana ya se apoderó de la trona, Renacuajo ya siempre usa sillas de niño mayor para comer con nosotros. 

De peso y estatura, sigue pequeñito y flaquísimo, unos 98 cm y 14,5 kg. Percentil 10-15 en ambas cosas...en su línea, jejeje. Los niños de su clase ya le sacan una cabeza! Todo sea eso! No pasa nada por ser pequeño, mientras se esté sano. :)

Creo que no me dejo nada importante en el tintero, pero está ya tan mayor que seguro que me dejo mil cosas!! Qué tal van los vuestros? ¿Notáis mucha diferencia con Renacuajo o hacen más o menos las mismas cosas? 

viernes, 9 de febrero de 2018

Déficit de atención

Estaba preparando la entrada del cuarto cumpleaños del Renacuajo y me he dado cuenta de que esta parte ocupaba media entrada, así que he decidido dedicarle una entrada propia:

Como os he contado en otras ocasiones, desde bien pequeño, Renacuajo ha mostrado dificultades para centrar su atención. Es más, antes del año, después de notar ciertas cosas que nos preocupaban (no señalaba con el dedo, no fijaba la mirada en nosotros, no respondía a su nombre), fuimos a la pediatra a preguntar sobre un posible TEA. La pediatra nos tranquilizó y nos dijo que ella veía un desarrollo normal, pero que estas cosas no se suelen diagnosticar hasta los 3 años con seguridad. 
(Podéis ver la entrada que publiqué a sus 11 meses aquí:

Pues 4 años después, Renacuajo sigue igual. Le cuesta horrores mantenerte la mirada, te mira un par de segundos y la esquiva, es superior a él mantenerla; es voluble y vive un poco en su mundo, se abstrae, no escucha porque está en su mundo y a veces, es difícil hacer que se concentre en algo. Por contra, sus relaciones sociales son excelentes, no tiene ningún problema en relacionarse con otros y en el cole, nos han dicho que no tiene ningún problema en ese sentido, que trabaja con sus compañeros y se concentra y que es perfeccionista, aunque a veces, como a todos los niños, le cuesta esforzarse. No es un niño maniático, se adapta medianamente bien a los cambios y no tiene conductas repetitivas ni obsesivas. Nosotros hemos aprendido a gestionar su falta de concentración como una característica más, sabemos que no le podemos exigir que nos mire durante más de 3 segundos, y que si queremos que nos oiga cuando está en su mundo, hay que insistir un poquito más, pero aceptamos que es una característica no patológica de su carácter, e intentamos potenciar su concentración en ciertas cosas, evitando en la medida de las posibilidades su peor enemigo: las pantallas. 

Sí, la tele o similares son el peor enemigo en estos casos, los hipnotiza, aliena, los capta como robots, y a Renacuajo le pasa totalmente, pero cuando luego se lo quieres quitar, el berrinche es monumental. Es de las pocas cosas que consigue tenerlo concentrado a tope un buen rato. Se sienta a ver los dibujos y de ahí sí que no despega la mirada. Sé que a él, como a todos los niños, la televisión apenas le aporta cosas positivas, que se puede criar a un niño sin tecnología y que jugar en la calle es mucho más beneficioso para cualquier niño, pero no vivimos en un mundo ideal. Conciliar es complicado, y las dichosas pantallas nos echan, nunca mejor dicho, un cable. Y especialmente en el caso de Renacuajo, lo tiene totalmente neutralizado durante un tiempo valiosísimo para mí y totalmente vacío, insustancial y potencialmente peligroso para él. Así que intentamos evitarlo todo lo posible, pero con resultados muy limitados por ahora. 

¿Se os ocurren alternativas para juegos autónomos de niños que no requieran (apenas) supervisión para ir probando alternativas? Yo intento alternar con libros, pintar o puzzles, pero por ahora, nada lo entretiene igual, se cansa al minuto o requiere mi presencia. Supongo que cualquier cambio en este sentido, al estar la rutina tan aferrada, debe ser progresivo y que debo ser constante y no sucumbir, pero es realmente difícil, porque es la única hora u hora y algo que tengo al día para hacer algo sin niños (coincide con la siesta de Ranita) ¿Tienen vuestros niños problemas de atención, hiperactividad, TEA o conductas diferentes? ¿Cómo lo afrontáis?


lunes, 5 de febrero de 2018

Mi niña de 18 meses

Así, como si nada, mi Ranita preciosa cumple año y medio! Y está feo que lo diga yo, porque no soy muy imparcial (nada, para qué nos vamos a engañar!), pero está para comerla a bocaditos y no dejar ni un pelo!! jajaja!

Bueno, os voy a ir contando más o menos cómo sigue Ranita a sus 18 meses, que hace mucho que no me paso por aquí y ha cambiado un montón:

COMIDA: Ranita come como una lima, así, sin más rodeos. A esta pobre niña mía le quedan más operaciones bikini que a King África!!! Ya come con toda la familia desde hace bastantes meses, no quiere comida especial ni triturados de ninguna manera (solo purés de verduras cuando los tomamos todos). Respecto a gustos, come de todo, aunque la carne con patatas fritas es uno de sus platos preferidos. También es muy muy golosa, le gusta todo lo dulce. Hasta hace unas semanas, le ponía muchas pegas a ciertas verduras y hortalizas, pero últimamente, come de todo muy bien. De fruta, no toma excesiva cantidad ni variedad, pero vamos poco a poco, no la fuerzo porque sé que llegará y me parece una lucha innecesaria. Come sola casi siempre (aunque yo lo intente evitar cuando hay sopa o puré) y casi siempre también termina comiendo con las manos, se cansa del tenedor, jeje, pero maneja bien los cubiertos en general. Vamos, si yo decía que Renacuajo era un lujazo para comer, con esta me llevo la palma! Es una zampona tragona disfrutona, así que como toda la familia!! jaja!



SUEÑO: La cosa va por días. En general, no duerme ni muy bien ni muy mal. Renacuajo era mucho peor para dormir, aunque Ranita tiene sus días o momentos. Últimamente, suele dormirse a las 9 o así y se despierta un par de veces a lo largo de la noche, se toma un bibi y sigue durmiendo. Pero hay rachas malas malas. Hemos pasado unas semanas en que se desvelaba a mitad de la noche y nos la teníamos que llevar a nuestra cama, que se despertaba 6/7 veces...así que bueno, ni bien ni mal, pero soportable. Respecto a siesta, siempre duerme entre 1 y 2 horas de siesta después de comer en su cuna sin problemas ni berrinches.  


ACTIVIDAD FÍSICA:  Ranita ya corre, se agacha, tira una pelota, se monta en moto de esas de niños, sube y baja escalones con trabajo, rueda coches, pinta, manipula objetos pequeños... es decir, buena motricidad gruesa y fina sin destacar en nada en particular.  En comparación con Renacuajo, es mucho más tranquila y prefiere otro tipo de juegos más estáticos, es de sentarse a jugar con playmobil, con muñecos, a intentar hacer un puzzle, a leer un libro... Por la calle, está siendo una etapa complicada, porque últimamente me cuesta mucho salir sola con los 2, Ranita ya no aguanta apenas en el carro o fular, sobre todo, si nos paramos, quiere ir al suelo y correr libre, y está en esa etapa en que necesita una persona únicamente centrada en ella, y claro, el pobre de Renacuajo sigue necesitando atención y yo aún no me he conseguido dividir...

OTROS: Respecto a los dientes, aún no tiene los colmillos, que Renacuajo a su edad sí que tenía ya. Pero en lo que realmente ha dado un cambio radical es en la comunicación: habla una barbaridad, ya ha pasado de imitar ruidos de animales a llamarlos por su nombre, su vocabulario puede ser de hasta unas 100 palabras (a su edad, Renacuajo no pasaba de 10 o 15!!) y empieza a hacer frases de 2 palabras ya (y alguna de 3). Por ejemplo, cuando le cambio el pañal dice:
Aiooo, caca!
Cuando colechamos:
Papá a ommí?? (en mitad de la noche, cuando ella se despierta de fiesta loca mientras nosotros intentamos pegar ojo!)
Mmmm, shisha y tatata! (salchicha y patata)
Mía, u titín! E peeee! (mira, un calcetín, el pie!)
En fin, que esa boca de trapo está graciosísima y divertidísima. La pobre a veces se ofusca cuando no la entendemos, pero poco a poco, nos vamos comunicando cada vez mejor, ella lo entiende absolutamente todo y nosotros a ella, cada vez mejor! ;)

Respecto a la tele o dibujos animados, no muestra gran interés, mucho menos que Renacuajo, que es un cabeza cuadrada en pulgadas el tío! :S A veces se entretiene un ratito, pero se aburre pronto. 


En lo que vamos fatal es en el chupete. Renacuajo a esta edad ya solo lo usaba para dormir, pero Ranita tiene chupetitis aguda. Y que hable me parece que lo complica más, porque te lo dice tan claramente que negarlo es aún más difícil: mamá, quieo pupeee, mi pupeeeeeee, ete pupe no, ete ti. Sin lugar a dudas. Así que la tenemos enganchadísima al chupete y sin saber cómo ir quitándolo, pero bueno, iremos poco a poco viendo cómo hacerlo.

Respecto a peso y talla, va cada vez más bajita y más gordita! jajaja! Pesa unos 11 kilos (rondará el percentil 70/75) y mide unos 80 cm (un poquito por debajo del percentil 50). El pelo cada vez lo tiene más largo, ya si se lo dejo suelto, le tapa los ojos, así que siempre va con unas colitas-palmera-fuente la mar de graciosas.  



De carácter, es muy guasona y un poco rebelde. Es difícil regañarle por algo, porque se ríe una y otra vez, para ella todo es un juego, por serio que te pongas. También es cariñosa y un monito de repetición de absolutamente todo lo que haga su hermano. La relación entre ellos es preciosa, se adoran, juegan mucho juntos, se echan de menos una barbaridad cuando están separados y se pelean otra barbaridad cuando están juntos (y la que gana el 95% de las veces es ella!!), así que una relación de hermanos maravillosa y cercana. 

Pues estas son las (muchas) novedades de mi Ranita linda a sus 18 meses. Está siendo una etapa intensa a nivel físico, pero muy bonita a todos los niveles. Me voy dando cuenta de que ya no tengo bebés en casa, y que probablemente no los vuelva a tener nunca más y me da mucha nostalgia, pero también mucha alegría verlos crecer sanos y buenos. 


Un besote para todos y gracias por dejar vuestros comentarios, y perdonad por mi ausencia, entre las navidades, los virus varios, los líos diarios....no he tenido mucho tiempo de pasarme por aquí. A ver si cojo algunos ratos libres y dejo programadas algunas entradas. Y en poco más de un mes, mi Renacuajete, el que me hizo madre, el mejor premio a mi insistencia, el que me cambió por dentro, cumple 4 añazos!! Pero eso será en otra entrada! Besos y abrazos a todos!


miércoles, 15 de noviembre de 2017

Primera escapada sin niños

Este fin de semana hemos hecho la primera escapada sin niños desde que somos padres. La excusa fue un viaje de negocios de Mr. Sapo que se convirtió en un fin de semana largo de escapada internacional. Mis padres se ofrecieron muy amablemente a quedarse con Renacuajo y Ranita en nuestra casa, para que fuera más fácil para nosotros, aunque a ellos les tocara desplazarse. Así que de viernes a lunes, hemos hecho girar las manecillas del reloj y programado la máquina del tiempo para volver a hace unos 4-5 años, a cuando éramos Willy Fogg y Romy, viajeros por pasión y elección sin más responsabilidades ni cargas familiares.

La ida fue agridulce. Teníamos muchas ganas de hacer este viaje, pero por otro lado, un nudo en el estómago nos empezaba a ahogar, ¿teníamos de verdad necesidad de hacerlo? ¿Y si nos pasaba algo, a los dos juntos, y nuestros niños se quedaban sin padre ni madre? ¿Y si era demasiado para los abuelos? En el último momento, casi me planteé no ir, pero ya estaba todo pagado y reservado y tenía que vencer mis miedos. Además, como pareja, nos hacía mucha falta. Ya son más de 4 años desde que dejamos de ser 2 (desde el embarazo de Renacuajo) y poco a poco, vas poniendo tu relación de pareja detrás de otras cosas más importantes, hasta que está tan escondida, tan oculta, tan cargada de responsabilidades que casi ni existe. Y me da miedo tener un accidente, correr riesgos, abusar de los abuelos, pero también me da miedo divorciarme, así que teníamos que hacerlo.
Paseos otoñales


El viernes y sábado fueron geniales, conseguimos desconectar y reconectar, optamos por todos los planes que son más difíciles con niños (visitas guiadas a monumentos, museos, visitas con audioguía, teatros...). Y he de reconocer que fue un lujazo. Sin horarios de comidas adaptados a nadie más que nuestras propias necesidades, sin límites de horas ni distancias, recordando que había momentos en nuestras vidas en los que nosotros mismos éramos lo único que importaba. Disfrutamos enormemente, el tiempo acompañó durante casi todo el tiempo y los niños y los abuelos parecían estar disfrutando tanto o más que nosotros...hasta que llegó el whatsapp amenazador: "Sí, están bien, pero Renacuajo tiene muchos mocos y tos"....Catástrofe. Ya sabemos qué significa eso en Renacuajo. Tenía todas las papeletas para caer en bronquitis otra vez. El viernes cuando nos fuimos no tenía ni un moco y el domingo, bronquitis gorda otra vez. 

Así que pasamos todo el domingo pegados al móvil, tratando de darles indicaciones a los abuelos sobre cómo actuar, qué medicinas ir dándole, qué dosis, averiguando por teléfono si iba respondiendo o no a qué cosas, haciendo videoconferencias para intentar averiguar exactamente cómo actuar, sobre todo, con el fin último de evitar ir a Urgencias. Mis padres son de los matrimonios estándar de hace una generación en la que los hombres ponen buena voluntad con los hijos o nietos pero poco más, así que todas las opciones me parecían malas en caso de ingreso en el hospital, porque claro, ya no tenemos solo a Renacuajo, la pobre de Ranita aún necesita mucha atención. Y sufría por ellos, porque sabía lo que asusta ver a un niño asfixiarse, darle la medicación cada vez más frecuentemente y ver que no funciona. Pero funcionó. Con nuestras indicaciones a distancia, Renacuajo fue reponiéndose poco a poco. La saturación de oxígeno pasó de alarmante a aceptablemente baja. Si hubiéramos estado en casa, habríamos ido sin duda al hospital, por lo que me iban contando, no fue leve, pero me alegro mucho de habérselo evitado a ellos. 

Cuando volvimos el lunes, Renacuajo estaba ya mucho mejor, y nos recibió cariñosísimo! Los abuelos campeones actuaron estupendamente y aguantaron el chaparrón con la mayor de sus sonrisas. Qué suerte tenemos de tenerlos! Eso sí, fue llegar nosotros y pusieron pies en polvorosa para volverse a su casa, agotados física y emocionalmente, pero creo que también muy orgullosos y satisfechos de habernos hecho este gran favor. 

Así que resumiendo, como experiencia ha sido fabulosa. Creo que ha sido una inyección de energía, de romanticismo y también de realidad. Tenemos hijos porque nos da la gana, los queremos más que a nuestra vida y nos encanta ser padres, así que creo que queda muuuucho tiempo antes de que repitamos escapada sin niños. Primero, porque nos hemos dado cuenta de que nos encantaba nuestra vida anterior, pero que no la cambiamos por la actual, y segundo, porque dudo que los abuelos se vuelvan a ofrecer pronto!!!

Y vosotros, ¿os habéis ido de escapada sin niños? ¿Consideráis importante tener tiempo a solas con vuestras parejas? ¿Tenéis ayuda y apoyo familiar para dejar a los niños?

lunes, 6 de noviembre de 2017

Nuestro destete respetuoso

Como sabéis, más de 14 meses después, nuestra lactancia encontró su mayor bache de su historia: una mastitis con fiebrón y malestar que me tuvo una semana con antibiótico y me hizo plantearme las cosas mucho. Después de darle muchas vueltas al asunto, me di cuenta de que había llegado el momento en el que ya no disfrutaba de dale el pecho a mi hija. No porque me molestara o doliera, no porque sus tomas fueran muy frecuentes, no, simplemente, porque tenía que pasar página. Necesitaba dejar atrás una etapa que no va a volver, dejar que mi hija crezca sin pararla, dejar de ser solo mamá supeditada a ella, dejar que ambas volemos un poco por separado, que estiremos nuestras alas y salgamos del marsupio protector (aunque la imagen de un pajarito en una tripa de canguro ha quedado un poco rara!! jajaja). Entiendo perfectamente a las madres e hijos que prolongan esta etapa, modificando las condiciones, hasta que ambos están preparados, mientras se disfrute, fantástico, pero en nuestro caso, yo me di cuenta de que estaba preparada, y por lo que me demostró Ranita después, ella estaba aún más preparada que yo.

Nuestra lactancia ya había tomado un cariz pre-destete, si se puede llamar así, desde hace tiempo. Sus tomas eran espaciadas y caóticas: lo mismo un día pedía 2 veces que luego estaba 2 días sin pedir. Además, si pedía y en vez de darle teta, le ofrecías un biberón, aceptaba sin rechistar. A partir de la mastitis, la forcé un poquito más a tomar para liberarme yo, para que me vaciara y me descargara el pecho, y la verdad es que noté alivio sin duda. Pero fue ir mejorándome y dejé de insistir, porque ya no me hacía falta y porque tomé la determinación de ir reduciendo tomas hasta poder dejarlo, de la mejor manera posible para las dos. Mi idea, mi plan de destete, era ir espaciando las tomas poco a poco, una vez dejando un día entre medio, a la semana siguiente, dos, y así hasta que lo dejara del todo, en el tiempo que necesitáramos ambas. Pero en estas cosas, no suele ser una la que decide. Ranita me pidió 2 días consecutivos la semana pasada, nunca se lo he negado, estaba saliendo de la mastitis y me pareció un poquito vuelta atrás, por eso de no haber dejado ningún día entre medio, pero no se lo negué. Era domingo por la mañana, en la cama, recién despertadas ambas. Han pasado 8 días desde aquello. Nada. No ha vuelto a pedir. No. Ni una vez. No he tenido que distraerla, ni negarle nada, ni mi organización ha valido para absolutamente nada. 

Ofrecerle teta en una etapa de destete me ha parecido un contrasentido. Quiero dejarlo. Ofrecerle teta en estos momentos sin tener necesidad me parece una tontería. No me molesta ni me he notado el pecho congestionado ni nada de eso. Negárselo me parece poco respetuoso para ella, era algo a lo que no quería llegar y me alegro de que no haya llegado. En algún momento, ha tenido las circunstancias perfectas para pedir, la postura, la hora... y me ha tocado el escote, me ha mirado, ha sonreído, y ha seguido jugando. No me quiere menos, no me necesita menos. Simplemente sabe que ya se ha acabado. Sin traumas para ninguna. Siguiendo sus necesidades, adaptándose a las mías. Creo que mi niña me quiere tanto que ha sabido que mami ya quería parar. Me habría gustado tener una última vez, consciente, para disfrutarla, para recordarla siempre, quizás incluso para fotografiarla, pero 8 días después, empiezo a asumir que eso no va a pasar, y no pasa nada. La quiero igual, o más. Sigo siendo madre, sigue dependiendo de mí muchísimo, se ha roto un vínculo físico que ha dado paso a otro menos tangible pero igual de fuerte. Voy a dejar unas semanas de transición, por si aún necesita alguna toma de despedida, y empezaré a retomar mi vida pre-lactancia. Empezaré con anticonceptivos normales para regular mi anovulación y mis descontroles hormonales, preguntaré por tratamientos de depilación láser, tomaré medicinas cuando las necesite y dejaré a mi niña, a mis niños, por primera vez en mi vida para irme de viaje con mi marido. Me iré con el corazón encogido, con preocupación y liberación a partes desiguales, pero es algo que necesitábamos hacer ambos, es más, creo que lo necesitábamos los 4. Ya os contaré qué tal. 

#treeoflife (4 meses)
Recuerdos maravillosos de una lactancia perfecta
¿Cuándo destetasteis vosotras a vuestros hijos? ¿Fue por iniciativa vuestra o suya? ¿Cómo lo hicisteis? 


martes, 24 de octubre de 2017

Mastitis y lactancia prolongada

Pues sí, 14 meses y medio después y sin que venga a cuento, tengo mastitis. Yo creía que las mastitis eran mucho más frecuentes cuando se está estableciendo la lactancia o durante las crisis de lactancia. Con Renacuajo, tuve una como a las 3 semanas de nacer él. En su momento, lo achaqué a que de ese pecho me resultaba más doloroso darle y me debí saltar un par de tomas y darle del otro. Pero en esta ocasión, me cuesta mucho entender el motivo.

Ranita sigue con la lactancia, pero realmente, es más adoración de su tetita que otra cosa, saber que está ahí para ella. Hay días que no hace ni una toma y otros que hace una o dos, ya está, y normalmente, son tomas más de "ayy, qué bonita es mi tetita, cucú, adiós, me engancho 30 segundos y luego me pongo a ver la tele..." que otra cosa. Y últimamente, no ha cambiado el patrón, ni hace más tomas, ni menos, ni nada, por eso me ha pillado tan desprevenida. Ayer por la mañana me empezó a doler un pecho y al par de horas, ya empecé a tener fiebre, al principio, solo décimas, pero para media tarde, ya tenía más de 38. La noche la he pasado entre 38 y 39 y esta mañana, he aprovechado que Ranita estaba todavía dormida y la he enchufado al pecho pocho y ha hecho una toma un poco más en condiciones y me ha mejorado bastante. Ya he empezado con el antibiótico y espero que poco a poco, vaya remitiendo, porque es muuuy incómodo y la fiebre te deja destrozada.

Y después de esto, la verdad es que me planteo si seguir con la lactancia o no. Por un lado, me da mucha penita, porque sé que muy probablemente será la última vez que dé el pecho y porque por poco que tome, es siempre beneficioso, pero por otro, creo que ya hemos cumplido con creces y la lactancia tiene también su lado negativo. Por ejemplo, no puedo tomar anticonceptivos normales, tomo la minipíldora, y últimamente creo que no me está sentando nada bien, llevo semanas como de síndrome premenstrual, así que estoy deseando volver al anillo o a las pastillas normales, es lo que mejor me regula mis hormonas por la anovulación. Y por otro lado, Mr. Sapo y yo vamos a hacer una escapadita de 3 días a mitad de noviembre y me da pánico que me vaya a dar otra mastitis allí, en el extranjero, y sin mi niña para que me alivie, así que no sé si destetarla del todo antes de irme o probar a llevarme el sacaleches manual (ayer conseguí sacarme 10 ml con él, así que no sé si sirve de algo!). 

¿Qué opináis? ¿Doy por acabada nuestra lactancia o la prolongo hasta que ella quiera? ¿Conocéis de gente que tuviera mastitis tan avanzada la lactancia? Si decido destetarla, ¿cómo lo hago para que sea rápido e indoloro para ambas? 

lunes, 9 de octubre de 2017

¡Viva el veroño!

No sé en otras zonas de España, pero por aquí, el otoño solo ha llegado al calendario, en ningún caso a la temperatura ni tiempo que hace. Por un lado, es un engorro, ya que la vida continúa, empieza la rutina, el cole, la vuelta al trabajo (hace ya más de un mes!!!)...y con calor, todo cuesta más, no paras de sudar, no puedes salir a ciertas horas, es como si nos quedáramos anclados en un eterno síndrome post-vacacional a mitad de octubre. Sin embargo, por otro lado, los fines de semana están siendo de película, sobre todo, porque en esta familia, somos más amantes del agua que los pescaítos!

Así que estirar el verano nos está sentando de lujo. Llevamos 2 fines de semana seguidos de veraneo (otoñeo??) fabulosos. El fin de semana pasada nos fuimos a un hotel en la playa, de estos con pulserita y animación constante. No hace falta que os diga cómo lo pasamos! Los niños disfrutaron una barbaridad. Nos bañamos en la piscina, fuimos a la playa, arrasamos en el buffet, bailamos la coreografía de la música discotequera con los animadores a las 12 del mediodía como si fueran las 4 de la mañana! La escapada fue de 10, pero gran parte del éxito fue el tiempo, porque ir a un hotel de playa con piscina y que haga fresco o mal tiempo no tiene mucho sentido.

Por otro lado, este fin de semana hemos ido a mi amada TierraParaíso y el tiempo ha estado igual o mejor que el fin de semana pasado!! Hacía tan bueno que hemos repetido playa y piscina, hemos saltado olas, jugado en la arena y nos hemos ahogado en la piscina! (inciso, no ha sido tan preocupante la cosa, es que Renacuajo está empezando a ir a natación y no quiere ver los manguitos ni en pintura, así que se lanza sin el más mínimo miedo, aunque se hunda!). También hemos comido sardinas asadas, hemos hecho barbacoa al aire libre y los niños han correteado en manga corta al sol. Una prolongación en toda regla del veraneo soñado. 

He de confesar aquí, de todas formas, que el otoño es mi estación favorita. No hace calor, las ciudades y campos se tiñen de colores maravillosos, los olores y el inicio del frío, todavía tímido, me encantan, así que estoy deseando que llegue, pero mientras tanto, a disfrutar de este veroño que tantas cosas buenas tiene!!! 

¿Qué tal tiempo hace por donde estáis vosotros? ¿Cuál es vuestra estación preferida? ¿Ha cambiado vuestra percepción desde que sois padres?